Cuando hablamos de errores de estilo no estamos hablando del concepto de vestir bien o mal, sino de cometer errores a la hora de tomar decisiones en la elección de prendas o complementos, de cometer fallos a la hora de vestir. Y muchas veces, no somos conscientes de esto.
Vestimos con una intención de crear una imagen determinada: parecer más atractivas, más elegantes o más jóvenes y hacemos unas combinaciones que pueden ser desafortunadas y que no nos ayudan a conseguir esto, sino incluso el efecto contrario.
Hoy vamos a hablar de uno de los errores de estilo más comunes, el cual tiene su máximo esplendor en las fiestas navideñas (será porque todo está repleto de luces y de brilli brilli), y es el de “caer en el exceso”.

Lo que hay que buscar es conseguir un equilibrio en el vestir, a través de algunas pautas que os voy a dar para emitir una imagen adecuada a la que deseamos:

 

1. PRIMERA REGLA FUNDAMENTAL: “MENOS ES MÁS”
¿Crees que cuantos más accesorios, colores y tejidos es mejor? Pues en la mayoría de las ocasiones es más fácil ser más elegante con poco, sin abundancias.
Para esto, elige dar el protagonismo a un detalle, un estampado o un complemento. ¿Eres muy fan de los Pendientes XXL? Cuida el resto de los accesorios y que sean mínimos o discretos.
Algo así como “no te pongas todo a la vez”.

 

2. TENDENCIAS: EN SU JUSTA MEDIDA

Vestirte sólo y exclusivamente según las tendencias, ir con lo último, con lo que está en los escaparates o aparece en programas de televisión, eso también es una forma de exceso y es arriesgado. La clave está en combinar elementos más extravagantes con líneas más clásicas.
Si no, parecerás salida de un escaparate y tampoco expresas ningún tipo de estilo ni personalidad al vestir, sino que eres una fotocopia de cualquier otra persona. Eso, además de exagerado, es aburrido al mismo tiempo.

 

3. MARCAS

En relación a las marcas, es importante saber que para tener estilo, no es necesario vestir de marca, ni vestir de firmas muy costosas. Ni mucho menos. Esto es una creencia equivocada. Es mucho mejor y más divertido mezclar, ponerte algo más especial o de diseño si tienes y mezclarlo con algo low cost o más informal.
Lo mejor para evitar el exceso es combinar y ser moderada con los colores, formas y tejidos.
La industria de la moda nos permite hoy día acceder a diferentes estilos y categorías de prendas sin que tengamos que terminar con el bolsillo vacío, sólo es cuestión de investigar un poco. Empieza por las pequeñas tiendas de tu barrio y apuesta por el comercio vecino y emprendedor, ¡seguro que te sorprendes!

 

4. VESTIR DE ARRIBA ABAJO CON UN MISMO ESTAMPADO O MATERIAL

Vestir completamente a cuadros, rayas, de cuero, pelo…sería muy exagerado, ¿verdad?
No se trata de renunciar a los estampados, sino de no abusar. Puede combinarse con otro estampado de la misma gama cromática, más sutil o con líneas más clásicas para crear algo de contraste y que quede más elegante.
El ejemplo más claro lo tenemos este Invierno con el Animal Print. Vestir de arriba a abajo de leopardo es como si formaras parte del reparto del musical del Rey León. Que sería MUY guay si fuera así, pero no es el caso.

 

5. LOS COMPLEMENTOS

Los complementos son una parte esencial de la moda, pero que pueden convertirse en nuestro peor enemigo. ¿Qué quiero decir con esto? Que hay que vigilar el no caer en la sobrecarga.
Cuando hablo de complementos no sólo hablo de joyas y bisutería, sino también de cinturones, pañuelos, tachuelas, chapas…cualquier cosa que signifique un elemento añadido al vestuario. Los complementos sirven para darle un toque final y personal a un vestuario, no para ensombrecerlo o que no se vea.

Como he dicho, todo lo que he comentado acerca del error de estilo basado en caer en la sobrecarga o en ser excesiva es especialmente notorio en estas fiestas y, sobre todo, después del día de Reyes, cuando el lunes regresas a tu lugar de trabajo tras las vacaciones y ves que tus compañeras se ponen todo lo nuevo que le han regalado. Todo encima, sin ton ni son. Eso supone una actitud un tanto impaciente y ansiosa, de búsqueda de la atención y del reconocimiento de los otros de que tienes en tu posesión cosas nuevas.
Que a todas nos gusta estrenar, está claro. Pero es mucho más satisfactorio ser paciente y dosificar todas las cosas bonitas que tienes, que te han regalado con cariño y que quieres mostrar al mundo.

Busca el equilibrio, apuesta por la sencillez en la mayoría de las ocasiones y dale protagonismo a los pequeños detalles marcando la diferencia, TU diferencia.

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