De forma general y común en todas nosotras, el nuevo año siempre lo planteamos como el inicio de un nuevo período de metas personales.

Pueden ser objetivos centrados en la vida laboral, relacional o en el cuidado que hacemos de nosotras mismas. Pueden seguir motivaciones muy diferentes, pero todas tienen en común algo: suponen comenzar a hacer algo positivo o terminar con algo negativo.
Y es desde este punto donde he visto la ocasión perfecta para proponer una pequeña “Guía de buenas prácticas en nuestra Imagen Personal”, dirigida principalmente a vernos y a sentirnos mejor, a facilitarnos la vida. Más allá de llevar una vida más saludable y practicar deporte (algo que yo me aplico también), supone realizar acciones sencillas y prácticas, al alcance de todas:

 

1. Dedica un poco más de tiempo a tu imagen.

Con esto me refiero a dedicar unos cinco minutos al día a planificar y pensar en nuestro vestuario, algo que podemos hacer antes de acostarnos o al levantarnos por la mañana (esto ya lo dejo a libre elección, según como seáis de remolonas a la hora de despertaros). Son sólo unos minutos y nos va a ayudar a ir mejor vestidas, combinadas y también a no llegar tarde e ir corriendo desde que comienza el día. La planificación es un ejercicio que siempre facilita la vida (y la moda, también.)

 

2. Lleva algo de diversión a tu estilo.

La moda es una forma de expresión y debe ser divertida. Es muy fácil quedar atrapada en un mar de prendas básicas y neutras, por lo que agregar colores nuevos nos va a permitir renovar nuestro armario en un sólo gesto. Elige un color vibrante como el mostaza, morado o el rosa e incorpóralo a tu vestuario. ¿Qué no eres muy atrevida? Apuesta por los estampados o pequeños detalles en una prenda inferior (pantalón, falda) o en algún complemento. Seguro que poco a poco te irás animando con el color.

 

3. Antes de ir de compras, haz SIEMPRE una lista de lo que necesitas.

Seguramente te ha ocurrido alguna vez que has pensado en comprarte una prenda concreta y has terminado por comprarte cosas muy distintas a esa prenda que habías pensado inicialmente. Y, lo peor de todo, es que seguramente no te hacían falta esas prendas o que se parecían a alguna que ya tenías. Es la cruda realidad.
Por eso, la lista te ayudará a comprometerte con realizar una búsqueda concreta, dirigida a una necesidad real y alejándote de las compras impulsivas e innecesarias. Ahorrarás dinero y, sobre todo, no acabarás con tres vestidos de flores, dos vestidos de terciopelo y cinco pantalones de cuadros, que nos conocemos.

 

4. No practiques el ejercicio de: “Voy a ir sólo a mirar. No voy a comprar nada”.

Ésta es una de las grandes mentiras universales que nos decimos a nosotras mismas. Si haces esto, pueden ocurrir dos cosas: que compres algo o que no lo hagas y llegues a casa frustrada por la imposibilidad de no haberlo hecho. Ambas situaciones conllevan malestar y sentimientos negativos de culpa o impotencia, así que mejor evitarlo, ¿no?

 

5. No te dejes llevar por las promociones de la temporada.

Sabemos que las promociones especiales de 50%, 3×2…son muy atractivas, pero es importante tener claro que, muchas veces, no necesitas todos esos artículos que se encuentran en oferta. Así que sal a la calle teniendo ese pensamiento claro a la hora de ver esas promociones en lugar de “no pasa nada, lo compro porque es algo barato”. Ahorrar nunca está de más.

 

6. Invierte más en prendas de calidad.

Seamos adultas. Calidad antes que cantidad. Este 2019 vamos a priorizar esas prendas que pueden ser algo más costosas pero que sabemos que nos durarán siempre y que no pasarán de moda. Hay que decir adiós a las prendas que tienen bolas sólo con mirarlas o a los zapatos de plástico duro que, por muy cuquis que sean, nos van a destrozar los pies. Seamos prácticas.

 

7. Calidad y, ¿por qué no? Exclusividad.

Te animo a que te hagas con alguna prenda o complemento de diseño. ¿Qué no te lo puedes permitir? Estás equivocada. Muchas piezas no tienen un coste tan diferente como el de las tiendas más conocidas y es algo hecho a mano, con mucho mimo y esfuerzo y, además, exclusivo para ti. Unos pendientes, un tocado, una falda especial…Interésate por los diseñadores, dales una oportunidad y ten algo único que nadie más tenga.

 

8. Interésate por los eventos de moda.

No hay que ser una esclava de la moda ni dedicarse a ello profesionalmente. Consiste en aprovechar los eventos de moda en los que hay desfiles, Showrooms…para conocer nuevas marcas, hacer algo distinto, observar y relacionarte con gente diferente. Recuerda que la moda es una forma de expresión emocional y artística. Siempre aprenderás algo nuevo y, además, te divertirás seguro.

 

9. La versatilidad como parte de tu estilo.

Está comprobado. Tener prendas que puedas ponerte en varias ocasiones y de formas distintas, que se adapten a diferentes momentos y que combinen fácilmente. Esto facilita mucho la decisión de qué ponerte y de ir bien vestida.

 

10. Haz una limpieza real de armario y di adiós DEFINITIVO a lo que ya no usas.

Adiós excusas. Ya no hace falta guardar esas prendas que sabes bien que después de dos años sin hacerlo, no vas a volver a ponerte. Es momento de liberarte, de no autoengañarte y de dejar espacio para prendas que si son útiles y prácticas para ti.

 

 

Una guía sencilla, ¿verdad?

¡Pues ponte en marcha y empieza a practicarla!

Gracias por leerme. 🙂

Fani M.

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